LUSIÉ LA CLAVE DEL TRIUNFO


El conjunto albiceleste, con orden y contundencia, se impuso por 5-1 en Villa Ramallo gracias a los goles de Cristian Huerta y Nicolás Balnagero en la primera parte; y Diego Lusié, Ezequiel Hoyo y Nahuel Di Pauli en el complemento. Así, los de Emilio Pacheco volvieron a triunfar ante los andes tras 11 partidos y se posicionaron en el 6º puesto con 15 unidades. En tanto, el equipo de Antonio López hilvanó su racha de encuentros sin victorias.

Atlético Paraná se quitó la mufa con una lapidaria goleada por 5-1 sobre Los Andes en condición de visitante y cortó una racha de 11 partidos sin victorias frente a los verdes de Ramallo. El historial nos marca, que Los andes venía de cosechar 7 victorias y 4 empates ante los paranaenses, y que la última victoria conseguida por la entidad de Barrio Urquiza fue en el apertura 2005 donde los conducidos por Hugo Mastroianni se trajeron la victoria de Villa Ramallo por 3 a 2 con goles de Cristian Huerta, Juan Espinoza y Sergio Tisera. Sin más, ayer los paranaenses se recompusieron con una sólida actuación, eludiendo la mala racha y prendiéndose en lo alto de la tabla.

La mochila que tenía el local sobre sus espaldas pesaba casi una tonelada y prometía ser un enorme lastre. Sin embargo, Atlético Paraná se amigó con la contundencia y dio un inesperado golpe a los pocos minutos. Cristian Huerta se encontró solo en la puerta del área y sin nervios pone la apertura para los visitantes. Con la ventaja en su poder, Paraná cedió la iniciativa y esperó ordenado con dos líneas de cuatro. Promediando los 15” Alejandro Pescio disparo desde afuera y puso el transitorio empate. El negocio del visitante parecía estar en los pies de Diego “Rulo” Lusié cuando lo acompañaban ambos laterales (Nicolás Balangero y Matías Basso). Los Andes sin reforzar esta zona recibió otro golpe de nocaut a los 30”. Nicolás Balangero ponía nuevamente a Paraná en ventajas. Una tarde mágica para el volante que fue una de las figuras del partido.

COMPLEMENTO

El elenco de Pacheco lució organizado tanto por las bandas como por el centro, donde sobresalió el doble cinco comandado por Matías Fanaro y Ezequiel Hoyos. Y a la hora de atacar, tuvo velocidad para lanzar escasas pero efectivas réplicas. A los 20”, llegó el tercero y la tribuna albiceleste estalló. Hoyos tocó para Maggiori, que tiró un pase atrás que conectó Lusié como en sus épocas doradas. Festejo conmovedor del delantero que se acercó a los alambrados para gritar el gol con sus familiares.

La temática no se alteró y siguió durante toda la segunda parte por la solidez de Paraná y la pobreza de los verdes. Los técnicos comenzaron a mover fichas y expusieron sus intenciones. Pacheco sacó a Lusié, lo puso a Nahuel Di Pauli y armó un 4-4-1-1 con Matías Basso de mediapunta. En tanto, Antonio López probó con Fernando Sánchez y Darío Bogado, un delantero  y un enganche. Con un Ezequiel Hoyo notable, el equipo de Pacheco entendió cómo jugar sin la pelota y evitó cualquier sobresalto.

La pobreza ramallense resultó alarmante y la ilusión de descontar jamás tuvo argumentos consistentes. Cuando el reloj marcaba 34, el anfitrión selló su faena con los tantos de Hoyos y del ingresado Nahuel Di Pauli, que combinó con Basso y definió tras un rebote que dio Diego Porcel. El grupo de hinchas paranaenses aplaudió a rabiar y fue testigo de la reacción vital del equipo del negro. Con orden, contundencia y actitud, Atlético Paraná se puso de pie y dejó en claro que aún vive