Este sábado comenzó
la segunda fecha para los paranaenses en el torneo clausura de la mejor manera.
El elenco de Barrio Urquiza tuvo que viajar hasta la localidad de Ramallo y más
precisamente hasta la cancha de Matienzo para enfrentar al último bicampeón de
la liga con algunas bajas, pero eso sin embargo, no le trajo problemas a Emilio
Pacheco, que le jugó de igual a igual al granate durante los noventa minutos.
La vuelta de Cristian
Huerta, Nahuel Ortegoza y Ezequiel Hoyo fueron las tres variantes que propuso
el entrenador desde el arranque. El habitual 4-4-2, ya es el mejor estilo de
juego del equipo y esta vez no fue la excepción. Balangero y Benítez realizaron
un gran gasto físico durante toda la primera parte del partido, que fue la
inclinación de los paranaenses sobre el arco de Jordan Etchemendi. Es por eso,
que de entrada, Atlético Paraná atacaba por la bandas de los laterales y en uno
de los pocos avances Nicolás Balangero rompe la paridad del partido a los 13
minutos.
EMPATE
Y TERMINA EL PRIMER TIEMPO
El cronometro de
Lorenzo Ortíz marcaba 33 minutos, cuando en una combinación de los volantes Juan
Ceballos y Mella Duran, habilitan al “goleador del torneo” Iván Georgetti, para
que delante de Juan Scarrone empate el partido. En ese entonces, comenzaron haber
altibajos y muchos pelotazos en una cancha que de por si, parecía de “fútbol 7” .
COMPLEMENTO
En la segunda etapa,
los granates tomaron mejor posición de la pelota hasta el primer cuarto de
hora. Emilio Pacheco, mando a “mover” a los suplentes por que veía que el
equipo estaba muy atrás. Carlos Lecuna se iría reemplazado por una fuerte
contractura y el que ocuparía su lugar seria Emiliano Morales. También
ingresaron Matías Basso por Benítez y Nahuel De Pauli por Hoyos.
Sin embargo, el
equipo de Daniel Selenzo seguía manejando bien los tiempos y las llegadas por
los costados eran constantes hasta que a los 23 minutos se iría expulsado Mauro
Rodríguez por una agresión sobre “Rulo” Lusié.
Corrían los minutos y
la ausencia de un jugador en Defensores “no se notaba” por el gran sacrificio
de los mediocampistas. Paraná en ese periodo no fue inteligente y la desorganización para atacar y defender la pago
caro. Braian Gauna remata desde afuera del área y clava un golazo para la
locura del público local.
El aliento de los
paranaenses empezó a extenderse con cantos como “Nosotros alentamos, pongan
huevo, que ganamos” y el equipo de apoco empezaba a responder, sin tanto fútbol
pero con mucha entrega.
El sacrificio de cada
uno de los jugadores permitió que Paraná llegue al empate. Nahuel De Pauli vence
a Etchemendi (una de las figuras de Defensores) a los 37 minutos para honrar
todo lo hecho en el partido con Gral. Rojo una semana antes.
Antes del final, el
autor del segundo gol de los paranaenses se iría del campo de juego por una
infracción desmedida desde atrás.